8. LECHUGA FRESCA
La lechuga se mantendrá fresca si después de lavada se le deja remojar en agua con sal por unos minutos. Una lechuga cuyas hojas estén empezando a marchitarse recobra su lozanía si se le rocía un poco de agua, se envuelve en un paño de cocina y se refrigera por una hora.
La lechuga se mantendrá fresca si después de lavada se le deja remojar en agua con sal por unos minutos. Una lechuga cuyas hojas estén empezando a marchitarse recobra su lozanía si se le rocía un poco de agua, se envuelve en un paño de cocina y se refrigera por una hora.